Parece que el sustrato de la angustia vital o existencial se nutre de saberes que necesitan ser revisados, expuestos, conocidos con mayor amplitud y posiblemente recolocados de otro modo para ir logrando esa sabiduría tan añorada.
Afortunadamente para las preguntas con respuestas difíciles solo nos queda el pragmatismo de la utilidad. Si la vida es sueño y los sueños sueños son y si la realidad irreal sirven para algo, la respuesta es para lo que sirven
La diferencia entre conocimiento y sabiduría que insinúas es crucial. El conocimiento puede ser fuente de angustia cuando: Se acumula sin ser vivido Se sostiene como dogma en lugar de como hipótesis Genera más preguntas de las que puede sostener Contradice la experiencia pero se impone sobre ella La sabiduría, en cambio, parece implicar justamente ese movimiento que señalas: exposición, revisión, recolocación. No necesariamente encontrar respuestas definitivas, sino aprender a habitar las preguntas de otro modo.
Afortunadamente para las preguntas con respuestas difíciles solo nos queda el pragmatismo de la utilidad. Si la vida es sueño y los sueños sueños son y si la realidad irreal sirven para algo, la respuesta es para lo que sirven
ResponderEliminarLa diferencia entre conocimiento y sabiduría que insinúas es crucial. El conocimiento puede ser fuente de angustia cuando:
ResponderEliminarSe acumula sin ser vivido
Se sostiene como dogma en lugar de como hipótesis
Genera más preguntas de las que puede sostener
Contradice la experiencia pero se impone sobre ella
La sabiduría, en cambio, parece implicar justamente ese movimiento que señalas: exposición, revisión, recolocación. No necesariamente encontrar respuestas definitivas, sino aprender a habitar las preguntas de otro modo.