Distorsiones interpretativas

  En algunos momentos, no es nada fácil distinguir, apreciar, entender lo que realmente subyace ante lo que realmente vemos y sentimos. En otros momentos, en base a las experiencias vividas con máxima atención y con los análisis rigurosos, es posible comprender la diferencia y algo de los matices intrínsecos.
 

3 comentarios:

  1. Estar confuso, dudar, no saber distinguir el grano de la paja, las palabras de los ecos, es normal en una sociedad acelerada y redundante. Detenerse. Respirar. Limpiar la nente y el corazón nos ayudd a ver el camino y percibir desnudez la realidad, aunque sea mutable. Un abrazo Arantza. Te deseo paz y domingo.

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  2. Hay cuestiones matemáticas o científicas que admiten solo una verdad. Pero la mayoría de hechos que vivimos, que observamos o que escuchamos puede interpretarse de múltiples formas. Y cada uno de nosotros, ante un mismo hecho, deducirá una verdad, la que resulta de sus experiencias y de su forma particular y única de ver.
    Lo importante, en mi opinión, es entender que, mientras no se demuestre lo contrario, cada uno tiene su visión, igual de válida que la nuestra, y no debemos imponer al resto nuestra manera de pensar.
    Lo ideal sería escuchar atenta y abiertamente al otro para entender su perspectiva. Algunas veces nos sorprendemos cuando somos capaces de mirar con otros ojos.

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  3. La historia nos ha enseñado que muchas verdades, teorías, hipótesis fueron refutadas y modificadas con nuevos datos.
    Los que mostraban el error y su perspectiva, que mucho después fue corroborada por otros, fueron quemados en la hoguera.
    Pero creo que es fundamental no confundir la contundencia de un planteamiento, con su necesidad de que se vea claramente, y observar los condicionantes e intereses, que subyacen en quien lo expresa, con todo el énfasis que ponga en ello.

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