Consistencias coexistentes

  La propia naturaleza nos restaura desde el exterior con su serena belleza constante cuando se rompen las armonías fuera; y desde el interior, con su capacidad autopoiética, cuando se rompen dentro de nuestro ser.
 

1 comentario:

  1. Los bosques, los montes, los paisajes, nuestro propio cuerpo..., todo tiende a regenerarse cuando está roto o herido. Verlo y comprobarlo es maravilloso.

    La contemplación de un paisaje como este cura el alma y calma la mente. Aunque también creo que, en ocasiones, uno no es capaz de apreciar la belleza ni calmar nada porque el malestar interno es tan profundo que nos lo impide.

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