Manifestaciones constantes de la naturaleza con una llamada constante a la paz: las mujeres somos naturaleza que da la vida y cuida la vida constantemente.
La búsqueda de paz por parte de una mujer al dar vida (durante el embarazo y, fundamentalmente, en el posparto) responde a una necesidad biológica, psicológica y emocional para afrontar una de las transformaciones más intensas de su vida. Tras el parto, la mujer atraviesa un periodo de vulnerabilidad extrema, reestructuración hormonal y fatiga, lo que convierte la paz en un requisito esencial para su salud mental y el bienestar del recién nacido. La paz no es un lujo, sino una necesidad funcional para que la madre pueda florecer en su nuevo rol, sintiéndose segura, valorada y capaz de cuidar de su hijo.
La búsqueda de paz por parte de una mujer al dar vida (durante el embarazo y, fundamentalmente, en el posparto) responde a una necesidad biológica, psicológica y emocional para afrontar una de las transformaciones más intensas de su vida. Tras el parto, la mujer atraviesa un periodo de vulnerabilidad extrema, reestructuración hormonal y fatiga, lo que convierte la paz en un requisito esencial para su salud mental y el bienestar del recién nacido.
ResponderEliminarLa paz no es un lujo, sino una necesidad funcional para que la madre pueda florecer en su nuevo rol, sintiéndose segura, valorada y capaz de cuidar de su hijo.
Y qué frágil... Todo lo que nace requiere mucho tiempo y cuidados para crecer. Pero basta un segundo de destrucción para acabar con todo.
ResponderEliminar"Somos naturaleza", qué bello Arantza. Y el hilo que encuentras a través de la constancia, por la vida, por la paz, por el mundo.
ResponderEliminarBonito pensamiento y verdadero, no sé cómo algunos se atreven a decir que somos incompletas o inferiores ♥️✨🙏🏾
ResponderEliminarMemoria de la vida, recordatorio de esperanza, tiempo presente de paz: son los deseos compartidos, con un agradecimiento.
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