A veces, la vida nos ofrece verdaderas dificultades para alcanzar nuestros más añorados deseos, pero ellas, las dificultades, nos pueden permitir dar unos pasos más en esa larguísima tarea de "Conócete a ti mismo"
Las dificultades nos pertenecen mucho más de lo que imaginamos. Somos nosotros mismos quienes construimos nuestras propias barreras o centramos nuestra mirada en ellas, más que en los huecos por los que es posible intentar resolverlas.
Después de encontrar muchas dificultades para alcanzar un deseo uno puede sentirse tan cansado que puede rendirse y no seguir, o puede llegar a darse cuenta de que no lo deseaba tanto como pensaba. O conseguirlo y decepcionarse. En cualquier caso, aprenderemos de la experiencia y posiblemente nos sorprendamos de nosotros mismos, para bien o para mal. De lo más profundo pueden surgir fortalezas o miserias que no sabíamos que teníamos.
Las dificultades nos pertenecen mucho más de lo que imaginamos. Somos nosotros mismos quienes construimos nuestras propias barreras o centramos nuestra mirada en ellas, más que en los huecos por los que es posible intentar resolverlas.
ResponderEliminarDespués de encontrar muchas dificultades para alcanzar un deseo uno puede sentirse tan cansado que puede rendirse y no seguir, o puede llegar a darse cuenta de que no lo deseaba tanto como pensaba. O conseguirlo y decepcionarse.
ResponderEliminarEn cualquier caso, aprenderemos de la experiencia y posiblemente nos sorprendamos de nosotros mismos, para bien o para mal. De lo más profundo pueden surgir fortalezas o miserias que no sabíamos que teníamos.