Apreciación inclusiva

(Ayer en un agradable trayecto con Celia e Isabel)
Cada planta tiene su modo de expresión diferente a cualquier otra. Y no consideramos que alguna sea mejor en sentido estricto. Apreciamos cada singularidad.
Cada persona tiene también su expresión exclusiva. No es tan fácil sentir aprecio ante esa particular singularidad, sobre todo si no encaja con la nuestra. 

Recovecos

    (Fotografía enviada por Begoña Díez desde Bilbao el jueves por WhatsApp)
Tus pies, mis pies, los dos sin ver,
avanzan al ritmo hueco de un saber
interno, puntual, ante el gozoso encuentro.